La falta de instalaciones y maquinaria adecuadas para la transformación y almacenamiento constituye una de las principales dificultades para aumentar el valor añadido de los productos locales en la región de Ziguinchor, Senegal. Esta limitación afecta especialmente a las mujeres productoras, que en ocasiones se ven obligadas a comercializar sus productos sin procesar, obteniendo un menor precio por ellos, o a realizar largos desplazamientos para acceder a los servicios necesarios.
En el caso del arroz, algunas personas productoras tenían que desplazarse hasta 12 kilómetros para realizar el descascarillado, lo que supone un incremento de los costes y del tiempo dedicado a la actividad productiva.
Dos centros de transformación en cada pueblo participante
Para responder a estas necesidades, el proyecto ha habilitado dos centros de transformación en cada uno de los pueblos participantes.
El primero está destinado a la transformación y almacenamiento de miel, facilitando unas condiciones adecuadas para el manejo y conservación de este producto.
El segundo cuenta con dos espacios diferenciados: una sala destinada al almacenamiento y acondicionamiento de la sal y otra equipada con una máquina descascarilladora de arroz.
Estas instalaciones acercan los medios de transformación a las propias comunidades y permiten reducir la dependencia de servicios externos.
Menos desplazamientos y mayor valor añadido
La disponibilidad de estas infraestructuras permitirá a las productoras transformar sus productos localmente, reducir los costes y tiempos de desplazamiento y mejorar su capacidad para generar valor añadido.
La transformación en origen ofrece además nuevas oportunidades para mejorar la conservación, acondicionamiento y comercialización de los productos, contribuyendo al fortalecimiento de las actividades económicas de las familias productoras.
De esta manera, la actuación no solo responde a una necesidad técnica, sino que contribuye a reforzar las capacidades productivas y económicas de las comunidades, especialmente de las mujeres, y a mejorar sus condiciones de acceso a los mercados.
Asimismo, el fortalecimiento de las actividades productivas locales contribuye a mejorar la seguridad alimentaria de las familias participantes.
Infraestructuras al servicio de las comunidades
La puesta en marcha de estos centros supone un paso más para facilitar que las comunidades puedan disponer de los medios necesarios para transformar su propia producción y obtener un mayor beneficio de su trabajo.
Acercar la maquinaria y los espacios de almacenamiento a los pueblos significa menos desplazamientos, menores costes y mayores posibilidades para generar valor a nivel local.
Esta actuación forma parte del proyecto “Promoción de DDHH a alimentación, agua y saneamiento mediante la mitigación y adaptación al CC con EG en la región de Ziguinchor, Senegal”, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).





