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La recogida de arroz marca el final de la campaña agrícola en la región de Ziguinchor, al sur de Senegal. Tras varios meses de trabajo, el arroz alcanza su madurez y las comunidades inician un proceso fundamental para garantizar su alimentación durante todo el año.

Las mujeres desempeñan un papel clave en esta etapa, ya que son quienes determinan el momento adecuado para la cosecha y lideran el procesamiento del grano. Sin embargo, los efectos del cambio climático, especialmente la salinización de las tierras, están poniendo en riesgo los arrozales y la seguridad alimentaria de las familias.

En el marco del proyecto que desarrollamos en Ziguinchor, Senegal, desarrollado en colaboración con Fundación MUSOL, la ONG 3D y Cáritas Senegal, trabajamos junto a las comunidades para proteger los arrozales y mejorar las condiciones de postcosecha. Entre otras acciones, se dotará a las aldeas de maquinaria para el descascarillado del arroz, reduciendo los largos desplazamientos y la carga de trabajo de las mujeres.

El aprovechamiento de la paja del arroz para la alimentación del ganado, la fertilización de los campos o la construcción de cocinas mejoradas forma parte de un enfoque integral que busca un uso sostenible de los recursos naturales. Además, al finalizar la campaña agrícola, el proyecto apoya actividades generadoras de ingresos como la recolección de ostras o la apicultura, fortaleciendo la resiliencia económica de las comunidades.

Este proyecto contribuye así a garantizar el derecho a la alimentación, promover la igualdad de género y reforzar la adaptación al cambio climático en una de las regiones más vulnerables de Senegal.

Este proyecto cuenta con la subvención de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), cuyo apoyo hace posible reforzar la seguridad alimentaria, la igualdad de género y la adaptación al cambio climático en las comunidades rurales de la región de Ziguinchor.