En Etama y Bandial, Senegal, estamos llevando a cabo formaciones orientadas al acompañamiento en la comercialización de productos locales, con el objetivo de fortalecer la autonomía económica de las mujeres.
Gran parte del trabajo que realizan las mujeres no es remunerado, ya sea en el ámbito doméstico o en los arrozales. En este contexto, la comercialización se convierte en el principal mecanismo para generar ingresos, por lo que reforzar sus capacidades en este ámbito es clave para su empoderamiento económico.
Desafíos de la comercialización
La comercialización en estas comunidades enfrenta diversos retos:
- El mal estado de las vías de acceso, que dificulta el transporte y, en ciertas épocas del año, impide la llegada de vehículos.
- La falta de organización en la venta y almacenamiento, ya que cada persona vende de forma individual, reduciendo su capacidad de negociación.
- Limitaciones en conocimientos y capacidades sobre comercialización, fijación de precios y gestión financiera.
Para superar estos retos, es fundamental organizar la venta de manera colectiva, motivar a los compradores a acercarse a los pueblos y asumir de forma comunitaria los costes de transporte, además de poder fijar precios de manera más eficiente.
Formaciones impartidas
En una primera fase se han desarrollado formaciones centradas en:
- Los cuatro pilares del marketing: producto, precio, distribución y promoción.
- Cálculo de precios y técnicas de negociación.
- Mejora de la calidad y valor añadido de los productos.
- Gestión de ingresos, gastos y beneficios.
Creación de Grupos de Interés Económico (GIE)
Posteriormente, se han creado dos Grupos de Interés Económico, uno por cada comité de manglar, que contribuirán a fortalecer la gestión y comercialización de los productos generados por las actividades socioeconómicas. Esto permitirá a las mujeres vender de manera organizada, mejorar la negociación con compradores y gestionar los recursos de forma más eficiente.
Impacto esperado:
Estas acciones promueven el empoderamiento económico de las mujeres, fomentan la cooperación comunitaria y aumentan la resiliencia de los ingresos locales, contribuyendo al desarrollo sostenible de las comunidades de Etama y Bandial.
Proyecto subvencionado por AECID






