Hemos dado comienzo a las formaciones en apicultura en los pueblos de Bandial, una actividad con una larga tradición en la región de Casamance. Históricamente, la apicultura se realizaba mediante el uso de troncos de palmera ahuecados, que se untaban con azúcar o miel para atraer a las abejas. Sin embargo, este método resulta poco eficiente y conlleva una elevada mortandad de abejas, además de realizarse sin medidas adecuadas de seguridad.

Las formaciones están diseñadas para abordar el proceso apícola de manera integral, desde la captación de las abejas hasta la recolección y el procesamiento de la miel, incorporando técnicas más seguras, eficientes y respetuosas con el medio ambiente.
En esta primera sesión se trataron aspectos fundamentales relacionados con la seguridad y las buenas prácticas, el bienestar de las abejas y la protección del entorno natural, así como los beneficios sociales, ambientales y económicos de la apicultura para las comunidades locales. Posteriormente, se realizó una práctica de captación de la colonia, que consistió en untar con cera la barra superior de las colmenas, las cuales fueron trasladadas a puntos estratégicos donde las condiciones ambientales favorecen la atracción de las abejas.

En Bandial se instalaron un total de 15 colmenas en zonas con condiciones óptimas. En esta área destaca la floración del Avicennia germinans, especialmente entre los meses de enero y febrero, una especie muy aprovechada por las abejas que permite la producción de miel de manglar. Este tipo de miel es especialmente valorado en el mercado por su aroma característico, su ligero toque salino y su menor dulzor.
Tras la fase de captación, las colmenas se agruparán en un único espacio para conformar un apiario, donde las abejas se desarrollarán y producirán miel durante un periodo mínimo de seis meses.

Este proyecto está financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).