La reducción de las emisiones de CO₂ es una responsabilidad compartida a nivel global, pero también una oportunidad para actuar desde lo local, generar cambios reales y fortalecer la cooperación internacional. Frente a la crisis climática, cada decisión cuenta y cada territorio tiene un papel clave.
Desde Bosque y Comunidad trabajamos en esa doble dimensión:
por un lado, apoyando a las organizaciones del tercer sector a revisar y mejorar su propio impacto ambiental, y por otro, impulsando proyectos de acción climática en terreno que generan beneficios ambientales y sociales a largo plazo.
- Acompañamos a organizaciones sociales y de cooperación en el cálculo, la reducción y la compensación de su huella de carbono, facilitando herramientas y procesos que les permitan integrar la acción climática en su funcionamiento diario.
- Apoyamos proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático, como los que desarrollamos desde nuestra sede en Senegal, donde la reforestación de manglares contribuye a la captura de CO₂, la protección de los ecosistemas costeros y el fortalecimiento de los medios de vida de las comunidades locales.
Estas acciones se enmarcan en el proyecto “Fortalecidas las capacidades de la cooperación andaluza en el cálculo, reducción y compensación de la huella de carbono generada en el marco de sus intervenciones de cooperación al desarrollo”, financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID). A través de este proyecto, trabajamos para que las organizaciones de cooperación incorporen la acción climática también desde dentro, revisando su propio impacto y avanzando hacia modelos más coherentes y sostenibles.
- Medir para reducir.
- Reducir para transformar.
- Compensar apoyando iniciativas con impacto social y ambiental real.
Porque la lucha contra el cambio climático necesita coherencia, justicia climática y alianzas entre territorios. Solo así podremos construir respuestas colectivas que cuiden del planeta y de las personas que lo habitan.