Compartir experiencias es una de las mejores formas de crecer. Por eso, en el marco del proyecto, 17 mujeres de los subcomités de Etama y Bandial participaron en una visita de intercambio y aprendizaje a Joal-Fadiouth y Palmarin, donde pudieron conocer iniciativas que hoy son un referente en la generación de ingresos sostenibles.
La primera parada fue la granja ostrícola de la asociación AGIRE. Allí descubrieron cómo una organización de mujeres ha conseguido convertir la ostricultura en una actividad que genera empleo, fortalece la economía local y aprovecha los recursos naturales de forma sostenible. Conocer de cerca su forma de trabajar, su organización y su recorrido permitió a las participantes identificar ideas que pueden adaptarse a sus propias comunidades.
La jornada continuó con una formación sobre apicultura en la que compartieron conocimientos sobre el manejo de colmenas, la producción de miel y las oportunidades que ofrece esta actividad para diversificar los medios de vida.
El intercambio finalizó en Palmarin, donde conocieron el sistema tradicional de producción de sal por capilaridad, un ejemplo de cómo el conocimiento local y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales pueden convertirse en una fuente de ingresos para las familias.
Más allá de las visitas, esta experiencia permitió crear nuevos vínculos entre mujeres, compartir aprendizajes, resolver dudas e inspirarse mutuamente. Porque cuando una comunidad comparte conocimiento, multiplica las oportunidades de construir un futuro más resiliente, sostenible y con mayor autonomía económica.
Esta actuación forma parte del proyecto Promoción de DDHH a alimentación, agua y saneamiento mediante la mitigación y adaptación al CC con EG en región de Ziguinchor, Senegal, financiado por la AECID.





